Este espacio tiene como fin servirme de medio para plasmar mis experiencias y mis vivencias en este pais extraordinario al que siempre quise venir y que hoy me abre sus puertas para ofrecerme, la que creo puede ser, una de las experiencias mas enriquecedoras e inolvidables de mi vida. Cabe resaltar que algunas de las palabras que plasmo en este blog tienen un sesgo hacia mis raices, latinas, orgullosamente colombianas.
martes, 22 de junio de 2010
Wild India
Este fin de semana tuve la primer y tal vez única aproximación a la India salvaje, la India sin contaminación, sin pitos, sin peatones peleándose con taxis y motos. La India de elefantes caminando por la carretera, manadas de venados saltando y corriendo, cual película de Disney (Bambi una de mis favoritas), visones deteniendo el tráfico, pavos reales contoneándose y dejando ver lo lindo del color de sus plumas, que por cierto cargo una en mi morral que aun no he desempacado. Caminamos entre bambúes que me recordaban una de las escenas del Tigre del Dragón o de otra película con la misma actriz que ofrece el mejor despliegue de colores que jamás haya visto en una película pero que no me acuerdo el nombre en este momento. Nos adentramos a la selva, comimos miel recién cogida del panal, atravesamos ríos y hasta las sanguijuelas se llevaron un poquito de mi sangre. Este fin de semana fue de la India natural, la India de respirar verde, de ver campesinos trabajando la tierra desde tempranas horas de la mañana, la India de ver el cielo estrellado y escuchar las chicharras desde una hamaca, eso si me quedo con las hamacas de San Jacinto (linda tierra de la Hamaca como dice Carlos Vives). Este fue el fin de semana de montar en bus de Rs110 el pasaje (algo así como 2Euros), fue el fin de semana de encontrar el bus indicado entre miles en un terminal peor que cualquier terminal de buses de Colombia, y todos sabemos que nuestro país no se caracteriza por la organización y limpieza de sus terminales de transporte, así que imagínense como puede ser acá. Este fue el fin de semana de reencontrarme con la naturaleza, de sentir como si estuviera en paseo de finca, de bañarme a totumadas con agua helada, de ver luciérnagas, escuchar sapos y mirar sin destino dentro de la selva verde que se desplegaba frente a mi. Un buen destino antes de partir a Calcuta, la ciudad de la alegría!
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